domingo, 2 de agosto de 2026

LOS AGENTES ECONÓMICOS




TEMAS:
LOS AGENTES ECONÓMICOS











LOGRO: ARGUMENTA LA IMPORTANCIA DE LOS 4 AGENTES ECONÓMICOS

Discute con tus compañeros y resuelve

1
¿Qué son los agentes económicos? 
2
¿Cuáles son los agentes económicos básicos? 
3
¿Cuáles los consumo económico más comunes en tu hogar?
4
¿Por qué se dice que las empresas son los agentes más importantes de participación en la vida económica
5
¿ considera justo que las entidades financieras ofrezcan créditos con altos intereses con los depósito que los ahorradores consignan a largo y corto plazo recibiendo intereses menores? ¿Por qué?
6
Realiza una fotos de los agentes económicos en tu barrio en power point, con explicaciones de cada una
ACTIVIDAD

REALIZA UN PARALELO CON LOS TRES AGENTES ECONÓMICO EN TU BARRIO A LA VEZ GRÁFICO

LECTURA COMPLEMENTARIA
La familia como agente económico
Las fuerzas de producción ubican a la familia como medio de reproducción de la fuerza de trabajo. En las sociedades capitalistas el capital es incapaz por sí mismo de reproducir la fuerza laboral necesaria para la producción social de mercancías; por tanto debe existir un agente que actúe como medio de reproducción de dicha fuerza laboral, responsabilidad que corresponde a la familia en general, pero que recae casi exclusivamente sobre la Mujer.
En una economía de mercado la gran mayoría de trabajadores depende de un salario que se incorpora como recurso para su subsistencia y la de su familia. Se está en presencia de una multitud de personas, hombres y mujeres, que en el devenir histórico han perdido su existencia objetiva, es decir, no son propietarios de medios de producción, -han sido separados de la tierra- y dependen de la venta de su fuerza de trabajo; por tanto, ahora su existencia es subjetiva y sólo al encontrar un comprador pueden conectarse al flujo de la economía. El capitalismo convierte así al propietario en asalariado, miembro de la clase trabajadora y, a las familias, en emprendedoras de procesos para proveer mano de obra, a la vez que homogeniza la iniciación de tales procesos pues éstas parten de la adquisición de un salario. En tal circunstancia su fuerza de trabajo es mercancía y en consecuencia, debe tener valor de uso y valor de cambio.
El valor de cambio de la fuerza de trabajo está dado por el valor de los medios de existencia indispensables para satisfacer necesidades físicas, sociales y culturales del obrero y de su familia. La fuerza de trabajo debe tener un soporte; alguien que la contenga; y sólo existe mientras ese ser depositario esté vivo; desaparecido éste, desaparece la fuerza de trabajo. Para mantener la vida del trabajador y de su familia se necesitan medios de existencia: alimentos, vestido, techo, drogas, etc. Las personas se agotan a diario y deben recuperarse, en una dinámica continua que hace que puedan estar siempre dispuestas a producir; la compensación se hace a cuenta del trabajador y de su familia con base, en parte, en un salario y este es, en síntesis, el valor de cambio del trabajo expresado en dinero.
Como cualquier mercancía, la fuerza de trabajo debe tener un valor de uso, es decir servirle a alguien para algo; ese alguien es el capitalista que compra la mercancía para satisfacer su necesidad de acumulación de excedentes como requisito necesario para mantenerse en el mercado. En esta línea, la mercancía fuerza de trabajo, la compra el capitalista porque en el proceso de producción el obrero genera un valor superior al valor de la fuerza de trabajo que el capitalista le reconoce a través del salario; es decir, crea un excedente que va para el capitalista y que Marx denomina plusvalía.
En palabras de ZARETSKY, “la clase capitalista organiza la producción material como un sistema de producción de mercancías e intercambios con base en la organización del trabajo a partir de la mano de obra asalariada, para el caso, una mercancía. A través de una remuneración inferior al valor que el trabajador produce, el capitalista está en capacidad de apropiarse del excedente proveniente de un tiempo laboral no pagado. El excedente es la base social para la existencia de la clase capitalista”.
El tránsito de una existencia objetiva a una subjetiva, significó para el trabajador y su familia la pérdida del carácter de propietarios; una vez separados de los medios y del material de trabajo, la propiedad se reduce a la fuerza de trabajo que va al mercado para el intercambio y allí quedan veladas las relaciones entre las personas. De la misma manera como la relación entre dos mercancías -pan y lino- oculta los vínculos entre el panadero y el tejedor, las relaciones salario-fuerza de trabajo son en el fondo intercambios entre el portador de la fuerza de trabajo y un patrón que la requiere para extraer trabajo excedente y convertirlo en plusvalía, la cual se acrecienta por la existencia de “cierta forma de vida familiar… el trabajo asalariado es sostenido por el trabajo socialmente necesario, pero privado, de amas de casa y madres”. (ZARETSKY, 1976: 25)

En el mercado los objetos adoptan la forma de mercancías pero son simplemente productos de trabajos privados, que en conjunto constituyen el trabajo colectivo de la sociedad. Como sólo se aprecian las relaciones entre mercancías, los trabajos privados no aparecen como relaciones sociales de las personas en sus trabajos, sino como relaciones materiales cuantitativas entre personas y los bienes económicos.
Según Marx, el proceso histórico de tránsito hacia relaciones capitalistas significó el cumplimiento de cuatro condiciones básicas que colocan la riqueza como el objetivo de la producción.
Disolución de la relación con la tierra. Ya no se es por más tiempo propietario; ni individualmente, ni en calidad de pertenencia a un colectivo.
Disolución de las relaciones en que el individuo aparece como propietario del instrumento o herramienta de trabajo.
Diferenciación de los fondos de consumo y fondos de producción.
Disolución de las relaciones según las cuales los individuos mismos son unidades vivas de fuerza de trabajo, parte directa de las condiciones objetivas de producción; el trabajador que antes dependía de sí mismo, ahora depende de quien le quiera comprar su fuerza de trabajo.
En el capitalismo, la riqueza se convierte en el objetivo de la producción y, ambas, riqueza y producción comienzan a interpretarse como un hecho social, alejado de la naturaleza. Antes la producción, además de ser natural estaba integrada a otros campos: a la cultura, a la religión, a la política y a otros ideales más elevados que sólo fueron posibles mediante la apropiación del excedente proveniente de la producción material realizada por los individuos en la unidad doméstica. (ZARETSKY, 1976)
El cambio de objetivo requiriere organizar la producción material bajo la forma de trabajo asalariado y socializar procesos básicos de producción de mercancías centralizados en factorías de producción a gran escala; esto representa algunas consecuencias a nivel de las familias; por ejemplo, la función económica de la familia es oscurecida debido a que ciertas formas de producción que se daban en su interior fueron sustraídas. El sistema de factorías elimina algunas funciones productivas de la familia; sin embargo esta no es una situación uniforme. Para el caso de la familia burguesa su función “fue simplificada a la preservación y transmisión de la propiedad capitalista, mientras la función productiva de la familia proletaria quedó reducida a la reproducción de la fuerza de trabajo”. (ZARETSKY, 1976)
A partir del desarrollo y consolidación de la economía de mercado, la familia -unidad doméstica- se concibe como “unidad de producción de fuerza de trabajo” (SHERIDAN, 1991); este es el objetivo común de las familias proletarias, como igualmente común es el origen de las remuneraciones: la venta de fuerza de trabajo. La transformación del salario en alimentos, vestido, recreación, salud y techo, en teoría, permite al obrero la reposición cotidiana de su energía aplicada al trabajo, al tiempo que garantiza su permanencia en el proceso de producción; y teóricamente también, debe contemplar la reproducción generacional de la fuerza laboral; esto es, la manutención de la familia como espacio de producción de los futuros trabajadores.
En el proceso de reproducción cotidiana y generacional de la fuerza de trabajo, el salario es sólo uno de los variados recursos que se implementan; a él se agregan materias primas, instrumentos, edificaciones, materiales auxiliares o infraestructura, la división del trabajo por género y edad, las operaciones de toma de decisiones. La disponibilidad, cantidad y calidad de estos recursos señalan diferencias en el logro del objetivo, o sea, en la calidad de la mercancía fuerza de trabajo. Así, un proceso que se supone homogéneo, dado que parte de algo común a las familias proletarias como la venta de fuerza laboral por un salario, se hace heterogéneo en la ejecución y en los productos finales; pese a ello, “los resultados del trabajo doméstico serán siempre los mismos: la manutención (reposición cotidiana de la capacidad de trabajo) y reposición a largo plazo de la fuerza de trabajo”. (SHERIDAN, 1991)
Más que unidad de consumo, la familia es unidad de producción de fuerza de trabajo, espacio de la reproducción cotidiana y generacional del obrero. El carácter de unidad productiva de tan peculiar mercancía, se deriva del desarrollo de la economía de mercado que surge en la identificación de dos amplios sectores: de una parte, el productivo donde se realiza la producción para el mercado siguiendo la tendencia del desarrollo capitalista de socializar los procesos de producción en unidades de fabricación en masa (ZARETSKY, 1976) y de otra, el sector de la reproducción, de la subsistencia o de la economía doméstica, no productor de bienes y servicios mercadeables.
Tras la función de la familia de ofrecer fuerza de trabajo al sector formal de la economía, el sector de la reproducción subsidia la actividad productiva de las empresas, en razón de que los hogares soportan la subsistencia del obrero y así disminuyen los costos de fabricación de mercancías y, en ese sentido, pueden considerarse portadores de un vínculo con efectos indirectos sobre los procesos de acumulación. Así lo concibe MEILLASSOUX (1979) quien aduce que la fuerza de trabajo es producida en una institución denominada familia. En el capitalismo resulta muy barato suministrar lo necesario para que el trabajador y su familia restituyan y mantengan la capacidad de trabajo. Por la vía de extracción continua de valor, las unidades domésticas se ven involucradas en un proceso de eterno aporte a la acumulación de la economía capitalista, al tiempo que se preservan como productoras de alimentos y de otros bienes. La familia sigue siendo la institución en cuyo seno nacen, se alimentan y se educan los hijos, gracias al trabajo benévolo de los padres, en particular de la madre; es sitio de la reproducción conyugal de fuerza de trabajo, o sea producción de una mercancía.
ACTIVIDAD
En pareja explica en forma argumentativa lo positivo o negativo  la familia como agente  económico
EL TRABAJO

Realiza un dibujo sobre el trabajo que sueña en tu vida y así, escriba los  motivos porque de gusta ese trabajo.

domingo, 26 de julio de 2026

laberinto producto interno bruto

 


El Laberinto del PIB · Escape Room Educativo

sábado, 18 de julio de 2026

martes, 7 de julio de 2026

juego los factores de los produccion


 

El Laberinto de los Factores de la Producción
🧑‍💻 Jugador
🔑 Fase: 1/5
⏱️ Tiempo: 00:00
⭐ Puntos: 0
🌱
🧭
⚙️
🧠
👑

El Laberinto de los Factores de la Producción

Escape Room Educativo Avanzado

🐈‍⬛
"Saludos, mente brillante. Soy Aristogato. Estoy aquí para guiarte en los laberintos de la economía real. Resuelve los enigmas o te quedarás atrapado en los costos hundidos para siempre."

Elige tu modalidad de juego para comenzar el escape:


Fase 1: Los Fundamentos de la Riqueza

Identifica la diferencia exacta entre bienes económicos y recursos naturales primarios dentro del proceso productivo:

🐈‍⬛
"No confundas la materia prima en bruto con un bien procesado. El capital real requiere intervención humana."

Fase 2: La Clasificación Operativa del Trabajo

Clasifica los siguientes elementos arrastrándolos a su columna correspondiente: Trabajo Físico o Trabajo Intelectual / Técnica.

Diseño de Algoritmos
Extracción de Materia Prima
Método de Producción JustinTime
Operación de Maquinaria Pesada
Trabajo Físico
Trabajo Intelectual / Técnica

Fase 3: Laberinto de Navegación Física y Obstáculos

Usa el mouse o tu dedo en pantallas táctiles para guiar el nodo luminoso hasta el punto dorado de salida. ¡Evita tocar las paredes violetas y los bloques de obstáculos móviles!

Fase 4: El Código de Consumo y Procesos Productivos

Calcula el código de acceso secreto resolviendo la secuencia macroeconómica:

"Si la Materia Prima equivale a 15 unidades, la Maquinaria fija suma un Capital de 40, y la Técnica duplica la eficiencia del Trabajo Intelectual (valuado en 10)... ¿Cuál es la suma del valor total de los Factores si el Consumo final destruye el 20% del excedente?"

¡Escape Exitoso del Laberinto!

Reporte de Métricas y Rendimiento Académico

Revisión Pedagógica / Áreas de Repaso

LOS FACTORES DE LA PRODUCCIÓN

 




Presentación de Economía Ilustrado Verde de RUBEN DARIO MONSALVE JARAMILLO 

  Orígenes históricos

Los impuestos existen casi desde que se crearon los estados. La Biblia decía que debía apartarse un diezmo (una décima parte) de las cosechas para fines distributivos y para mantener a los sacerdotes. No estaba claro cuál era el mecanismo que se utilizaba para conseguir que se cumpliera esta norma, y la Biblia no dice nada sobre el grado de evasión fiscal. En la Edad Media, los individuos prestaban servicios directamente a sus señores. Se trataba en la práctica de impuestos. Si bien no se pagaban en dinero. El hecho de que se les obligara al prestar estos servicios significaba que eran en cierta medida esclavos. Se ha insistido a veces que conviene no olvidar que aunque los impuestos modernos estén monetizados -la gente no esta obligada a prestar servicios (salvo en el caso del servicio militar obligatorio), si no a dar dinero-i-. Encubren unas relaciones entre el Estado y el individuo similares a las mencionadas. Después de todo, una persona que deba entregar, por ejemplo, un tercio de su renta al Estado trabaja, de hecho, un tercio de un tiempo para él. Es evidente una importante ventaja de esta monetización: el estado tendría un enorme problema de gestión si cada persona tuviera que trabajar cuatro meses al año para él.

Existen, sin embargo, dos distinciones fundamentales entre los tributos feudales y los impuestos modernos. En el primer caso, los individuos no podían abandonar su feudo (sin el permiso de su señor). El hecho de que en los países occidentales se les permita elegir el lugar en el que desean vivir y, por lo tanto, la jurisdicción en la que pagarán sus impuestos, es una distinción esencial. En segundo lugar, mientras que en el sistema feudal los individuos estaban obligados a trabajar, en el sistema tributario moderno sólo se les obliga a compartir con el Estado lo que reciben por su trabajo (010 que genera su inversión 010 que gastan). Pueden decidir pagar menos si están dispuestos a trabajar menos y recibir menos. Aun así, los impuestos son esencialmente obligatorios.

En Estados Unidos, el temor a que pudiera abusarse del poder recaudador indujo a establecer ciertas restricciones constitucionales sobre el tipo de impuesto que podía establecerse. Por ejemplo, como se consideraba que un impuesto sobre las exportaciones era un gravamen selectivo que iba en contra de los productores de una determinada mercancía, la Constitución prohibió explícitamente este tipo de impuestos. Otras disposiciones constitucionales intentaban garantizar que no se establecerían impuestos discriminatorios (la cláusula de la uniformidad, según la cual los impuestos deben gravarse de una manera uniforme y la cláusula de la proporcionalidad, según la cual los impuestos directos deben repartirse entre los estados en función de su población). Se interpretó que estas restricciones constitucionales implicaban que el Estado central no podía establecer un impuesto sobre la renta y, hasta que no se aprobó en 1913 una enmienda constitucional, el gobierno federal no pudo recaudar un impuesto de ese tipo.

Las restricciones establecidas se debían a las experiencias que tenían las colonias en el uso (o, tal COm(1 lo veían ellas, en el abuso) de lo que consideraban impuestos discriminatorios gravados por el gobierno británico. Los autores de la Constitución de Estados Unidos probablemente no pudieron prever todos los tipos de impuestos discriminatorios, por lo que, a pesar de las salvaguardias que intentaron establecer a través de la Constitución, los temas relacionados con los impuestos se encuentran entre las cuestiones que más han dividido al país. Por ejemplo, a principios del siglo XIX surgió una gran controversia en torno a los aranceles.' Los aranceles sobre los bienes industriales, aunque permitían al Estado recaudar ingresos, también servían para proteger al norte industrial; con lo cual, aunque el norte se beneficiara de esos aranceles, el sur resultaba perjudicado al tener que pagar unos precios más altos por los bienes protegidos




Los factores de la producción de RUBEN DARIO MONSALVE JARAMILLO